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Política nacional de la lectura y el libro: Un modelo participativo, articulado y validado por sus agentes culturales

La actual Política Nacional de la Lectura y el Libro (2015-2020) se ha constituido en un hito inédito que destaca por su proceso de elaboración, con un importante nivel de participación ciudadana, que logró integrar distintas miradas y articular agentes claves del sector público y privado. El carácter participativo de este instrumento le otorga una validación necesaria para conducir adecuadamente las acciones que desde el Estado se generan para fomentar los ámbitos prioritarios del sector.

El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través de la Secretaría de Libro1, inició el año 2014 el proceso de formulación de la Política Nacional de la Lectura y el Libro 2 , la cual fue diseñada como una política de Estado, de carácter sistémico –lo que significa que además del ámbito de la lectura, contempla la creación, la industria, el patrimonio bibliográfico y el marco jurídico institucional–, y pensada en  implementarse en los próximos cinco años.

Con el fin de asegurar una adecuada ejecución de la política, el 4 de agosto de 2015 se constituyó en el Palacio de la Moneda el primer Comité Interministerial 3 , convocado por el CNCA, como una forma de dar inicio al trabajo coordinado y articulado desde el sector público. Esta nueva orgánica permitió definir los lineamientos y las acciones que cada institución debe tomar para implementar la Política Nacional de la Lectura y el Libro en sus distintos ámbitos. Asimismo, se inscribe como una potente señal de las prioridades gubernamentales en materia cultural para este periodo.

Esta política fue construida a través de un ejercicio 4 que convocó a todos los agentes del sector editorial a sumarse a un espacio de reflexión colectiva sobre las principales necesidades y demandas de sus actores e instituciones. Así como de las estrategias necesarias para cubrirlas, las cuales a su vez generen bienestar a toda la sociedad. De esta forma, el Estado reconoce y alienta el derecho a participar en los procesos de toma de decisión y genera conciencia sobre la importancia que significa la intervención de la ciudadanía empoderada a través de sus organizaciones. Con estos principios como ejes de los procesos de formulación e implementación de las políticas culturales, es  posible propiciar acciones públicas validadas desde sus actores y articuladas con todos los sectores. Así, este modelo de construcción de  política pública se constituye como un referente para el diseño de las próximas políticas sectoriales 5 y un desafío de convocatoria en los diversos territorios del país.

Mediante una entrevista a la Secretaria Ejecutiva del Libro, Paula Larraín, la socióloga que diseñó el sistema de seguimiento del instrumento 6 , Ada Guzmán, y la voz de actores relevantes de la sociedad civil que participaron del proceso, Marco Montenegro, Jorge Rosemary e Ignacio Rauld, se describe una de las acciones más importantes en el desarrollo de la cultura llevadas a cabo en los últimos años desde el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

 

Entrevista a Paula Larraín
Secretaria Ejecutiva Consejo del Libro y la Lectura

P: ¿En qué etapa del proceso de implementación de la Política Nacional de la Lectura y el Libro nos encontramos actualmente, y cuáles están siendo los énfasis de este trabajo?

R: Primero, es fundamental destacar lo inédito del proceso participativo en la construcción de esta política, piedra angular y eje articuador  del trabajo realizado hasta la fecha. Nos encontramos en una etapa de fortalecimiento de la amplia articulación que implica esta política,  tanto de las once instituciones públicas que la integran, como de los representantes de la sociedad civil. Asimismo, hemos buscado una metodología consensuada, con los distintos actores mencionados, para definir un sistema de implementación y seguimiento de las 87  medidas que conforman esta Política, en los ámbitos de la Lectura, la Creación, la Industria e Internacionalización, el Patrimonio  Bibliográfico y el Marco Jurídico.

P: ¿Cómo impacta en la sociedad esta Política? ¿Cuáles son los beneficios de la Política Nacional de la Lectura y el Libro?

R: El principal eje de esta Política es el Plan Nacional de la Lectura, el cual entendemos como un espacio de encuentro y formación de ciudadanos críticos y reflexivos. A través de este Plan buscamos acercar la lectura a todo el ciclo de la vida, desde la primera infancia hasta la adultez, y en todo el territorio nacional. Algunas de las acciones concretas de este Plan de Lectura son incluir libros en el ajuar que reciben los niños al nacer en un hospital público, ampliar la red de bibliomóviles que llegan a las comunidades más alejadas de Chile y  promover la lectura en los jóvenes, con visitas de escritores a las escuelas desde Arica a Porvenir. Es fundamental también el apoyo que  desde esta Política se entre- ga a programas de internacionalización y creación, promoviendo un desarrollo en la industria del sector, lo que  impacta también directamente en la diversidad de temáticas y formatos a los cuales pueden acceder los distintos lectores.

P: ¿Cuáles son los principales nudos críticos o problemas públicos que esta política busca resolver?

R: Esta política es el resultado de un diagnóstico que nos demuestra que el tema de la lectura y el libro es transversal a la sociedad y atañe a  los más diversos actores, no sólo a instituciones públicas que se dedican a cultura, sino también a ministerios como el de Economía,  Desarrollo Social, Género, entre otras. Es una invitación que ha sido acogida por las instituciones del Estado y la sociedad civil para su  cumplimiento, ya que mira al sector de la lectura y el libro como un ecosistema interconectando en el cual cada eslabón de la cadena es una  pieza clave para su desarrollo. Nos proponemos que su implementación intersectorial y regional tenga el peso de una verdadera  alfabetización, que implique que las personas no solo lean más en todos los soportes, sino que comprendan lo que leen y puedan, de ese  modo, profundizar su participación en la democracia que construimos entre todos.

 

Entrevista a Ada Guzmán
Socióloga

P: ¿Cuál es la importancia de generar estrategias de articulación con la sociedad civil, para implementar la Política Nacional de la Lectura y   el Libro?

R: Resulta imprescindible desarrollar nuevas estrategias de vinculación entre el Estado y la sociedad civil en este nuevo escenario. Es por    esto que la Secretaría Ejecutiva del Libro del CNCA avanza hacia un nuevo modelo de gestión pública que incluya la participación ciudadana, en la que los representantes de la sociedad civil organizada de la cadena de la lectura y el libro, cumplen una función vital en el   establecimiento de alianzas, tanto para dar cumplimiento a la implementación de la política como para monitorear su avance, entregando  aportes en ámbitos complementarios a los estatales. En la medida que la sociedad civil organizada que representa al libro se comprometa    activamente en la implementación de la política, será posible generar sintonía entre las diversas necesidades del sector y la misión del Estado de contribuir a su desarrollo. Por esta razón, se han convocado las Mesas Mixtas 7, que son un espacio de reflexión y diálogo  colectivo que facilitan la comunicación y generan instancias para que la sociedad civil se involucre en el seguimiento concertado de las medidas de la Política, lo cual configura un nuevo paradigma en la administración de lo público 8.

P: ¿Qué factores fueron necesarios para una participación efectiva en la ejecución de la Política Nacional de la Lectura y el Libro?

R: El éxito en la transformación de los métodos y los objetivos de gestión de las políticas públicas del CNCA, no depende sólo de la  existencia de mecanismos participativos, sino de la capacidad que tiene la sociedad civil para hacerlos exigibles. Por lo tanto, la promulgación legal o instalación administrativa de la democracia participativa, no resulta en sí misma suficiente para instaurar el control social de los compromisos públicos, por lo que creemos que es necesario –y debe estar de la mano–, el ejercicio ciudadano de opinar, contribuir, reclamar, apelar y exigir el cumplimiento del mandato que la sociedad civil acuerda con el Estado. De esta forma se   implementan espacios, articulaciones y participación de instituciones estatales y de la sociedad civil organizada, que ponen en marcha un  proceso interno de transformación del tejido social, que tiene como resultado que las personas conozcan mejor la gestión pública y  fortalezcan sus capacidades para ejercer de mejor manera sus derechos.

 

Actores de la sociedad civil que participaron del proceso

Invitamos  a Marco Montenegro, Jorge Rosemary e Ignacio Rauld, a relatar su experiencia y a pensar en el impacto que tendrá la Política Nacional de la Lectura y el Libro en la ciudadanía. A continuación, sus testimonios.

“Estoy convencido de que el primer impacto de la   Política Nacional de la Lectura y el Libro está en su origen, ya que nace del       encuentro  entre actores públicos y privados, cuyos intereses  confluyen para discutir y elaborar un instrumento al servicio de la sociedad. La voluntad de someter a evaluación las iniciativas que la precedieron y el compromiso de tomar en cuenta los resultados de dicha evaluación, para asegurar la representatividad y continuidad de su puesta al día, constituyen un desafío importante. Es sabido que la determinación del impacto de una iniciativa no siempre tiene que ver  con lo que efectivamente sucede, sino que muchas veces depende de lo que se logra instalar como resultado en los medios. Y, por diversos motivos, el consenso en torno a una problemática pública y su solución no suele ser motivo de atención mediática. Si pensamos la Política Nacional de la Lectura y el Libro como una melodía en la que cada nota es importante (‘hay que amar cada tono’, decía Mozart), su impacto real debiera ser altísimo. Y si logramos comunicarlo –pegar en la radio, por así decirlo– sería perfecto.” Marco Montenegro. Director Ejecutivo Fundación Yo Te Leo

     “Creemos que la participación ciudadana es una de las vías más importantes para la congruencia y concreción de las políticas públicas.  En este contexto, durante el año 2015 hubo gran motivación de parte de la sociedad civil por participar en las mesas y comisiones de la  Política Nacional del Libro y la Lectura y, en parte, fueron un motor que le dio mayor brío, presión para su consecución y constancia. Pero  la participación se debilita, y a veces rebota, cuando las políticas públicas terminan siendo solamente comisiones, mesas de trabajo,  discusiones bizantinas y, finalmente, poca concreción en el sentido práctico de su implementación. El rol que pueden cumplir los  encargados de gobierno es fundamental para llevar a cabo la materialización de las políticas públicas. Por lo mismo, pensamos que los  esfuerzos de la participación ciudadana requieren ir aparejados a procesos que puedan concretar de manera efectiva las políticas públicas. En ese sentido, la participación ciudadana es una de las vías de acción que tienen las políticas públicas cuando están en procesos de  implementación. Sin la voluntad de quienes gobiernan, la participación ciudadana queda remitida a medidas de presión y discusión, pero no de acción concreta con las políticas. Por lo mismo, es de esperar que éstas fuerzas sociales puedan converger de manera eficaz en la implementación de las políticas públicas que ávidamente han discutido y que, su importancia –que ha sido gravitante–, pase de la  discusión a la implementación práctica para beneficio de la colectividad.” Jorge Rosemary A, Ignacio Rauld B. Representantes de la sociedad civil que participaron del proceso.

1 Este proceso fue liderado por la ex Secretaria del Consejo del Libro, Regina Rodríguez Covarrubias (2014-2016), quien logró coordinar un proceso  integrado e integrador, el cual reunió a un número representativo de variadas voces del sector. A la vez implementó un sistema de seguimiento para la Política Nacional del Libro, el cual ha permitido verificar el avance  de las medidas comprometidas.

2 Con la creación del Consejo Nacional de la Cultura en 2003, comenzaron  los esfuerzos por contar con  políticas públicas y planes de Fomento. Así, la Política Nacional del Libro y la Lectura (2006-2010) sirvió de marco para diferentes planes y programas de fomento lector en todas las regiones, aportando a que otras instituciones públicas vinculadas a sus objetivos también realizaran aportes. Sin embargo, esta política no contó con un  seguimiento y evaluación que permitiera sistematizar información, dimensionar sus efectos y rendir cuenta integral de todo lo realizado a la fecha.

3 El Comité Interministerial se creó el 4 de agosto de 2015 en el Palacio de la Moneda. Las instituciones que lo conforman son: Ministerio Secretaría General de la Presidencia (MINSEGPRES), Ministerio Secretaría General de Gobierno (MINSEGEGOB), Ministro de Desarrollo Social (MDS), Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), Ministerio de Educación (MINEDUC), Ministerio de Hacienda, Ministerio de Relaciones Exteriores (DIRAC y PROCHILE), Ministerio de Economía (CORFO) Director de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM), y lo lidera el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA).

4 El proceso se diseñó a partir de las orientaciones establecidas en la Ley 20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública.

5 Los sectores de Música y Audiovisual iniciaron sus procesos en 2015. Este año comienzan el trabajo de política las Macro Áreas de la Visualidad y las Artes Escénicas, así como las Áreas de Artesanía, Arquitectura y Diseño.

6 El sistema de seguimiento consta de tres instancias: Comité Interministerial, Mesas Técnicas Públicas y Mesas Mixtas. Cada una tiene una metodología de trabajo, sistematización e instrumentos de levantamiento de datos que dan cuenta del avance e implementación de la  política.

7   Instancia de seguimiento técnica que demandan la acción del sector público y representantes de organizaciones de la sociedad civil  organizada de la cadena de la lectura y el libro con la finalidad de implementar las medidas de la Política en todos sus ámbitos. Son lideradas por un representante de la ciudadanía que es elegido democráticamente en la mesa.

8  Lo que implica hacer efectivo el instructivo presidencial N°007 para la participación ciudadana en la gestión pública.

 

× Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio